El Pan se basa en la historia de los y las hermanos/as González [1], quienes durante más de un año fueron objeto de una serie de maltratos tanto físicos como psicológicos, en la comuna de Cerro Navia.
Estos hermanos y hermanas no solo fueron maltratados con una mala nutrición, golpes y discriminación por parte de su padre y la pareja de éste; si no que también fueron encerrados al interior de su casa durante un año, viéndose privados de educación y afecto.
Este hecho descubierto por la policía causó tal conmoción que fue dado a conocer por diversos medios de comunicación, en febrero del año 2008.
Además de golpearlos los obligaban a comer excrementos y beber orina […] Increíble caso de maltrato contra seis pequeños hermanos.El padre y su conviviente serían los autores de los abusos que se prolongaron durante un año. Una de las víctimas está hospitalizada por las lesiones. Las otras cinco sufren desnutrición y shock sicológico. Carabineros tuvo que rescatar a los niños.[2]
La noticia que impacta por su brutalidad, es para este montaje el punto de partida. Ya que si bien nos basamos en ella, la obra no será un fiel testimonio de lo ocurrido, si no más bien una interpretación grupal que exprese nuestro parecer al respecto.
Centrándonos en la visión de los niños y las niñas afectadas, este montaje pretende exponer el maltrato infantil como un problema social vigente, puesto que observamos que en nuestro país este tipo de conductas sigue siendo recurrente, tanto en los espacios familiares como educativos. Hecho que nos parece importante exponer, para aportar al quiebre de este ciclo ya que es muy probable que si un niño o niña fue maltratado repita este comportamiento con sus hijos, hijas o en situaciones similares. De este conflicto social resulta inevitable pasar por otros temas como la discriminación, la falta de educación, desigualdad, pobreza, etc., lo que será considerado en el proceso práctico e investigativo.
Resulta interesante el poder tratar temas como éste en un contexto teatral, ya que puede ser una forma más de combatir y prevenir el maltrato, puesto que aun creemos que el teatro es una herramienta para comunicar, denunciar y exponer ciertas problemáticas sociales.
[1] Apellido ficticio para resguardar la identidad real de los afectados.
[2] Extraído de Diario La Nación on line, jueves 21 de febrero, 2008. Chile / link: http://rie.cl/lanacioncl/?a=92323
